Torre del Reloj Pomaluengo

Edificio de planta de cruz latina, con dos pisos en el cuerpo principal y cuatro alturas en la torre. De mampostería casi todo el edificio, solamente utiliza sillares cercando los vanos y en los esquinazos; posee una cubierta a dos aguas con teja. La Torre del reloj de planta cuadrada está rematada por una cúpula de zinc. La fachada principal presenta en el primer piso una puerta de acceso enmarcado en sillares de gran tamaño. La torre, además de las dos alturas ya descritas, que se corresponden con la puerta principal y el pequeño vano semicircular, tiene un reloj en el último piso. Posee una cornisa de piedra moldurada sobre la que descansa una cúpula de zinc con una campana en la zona alta y un entramado de metal a modo de barandilla. La fachada posterior presenta dos ventanas enrejadas y cercadas por sillares en la primera planta, mientras que en el segundo piso dos vanos con antepechos de hierro y dintel policromado. Las fachadas laterales son prácticamente de igual factura, con tres ventanas cercadas por sillares y enrejadas.

Datos históricos:

En 1881 Fermín García Escalada, natural del barrio de Colsa (Pomaluengo) y mecenas de la obra, regresó de la Habana convertido en hombre rico. El coste inicial de la obra estaba previsto en 36.000 reales, que con algunos añadidos alcanzaría un total de 40.000 reales, sin contar el coste del reloj y la campana de la torre. El edificio contendría además de las aulas para los chavales un espacio reservado para casa del maestro. La iniciativa surgió ante la precariedad de las instalaciones con las que contaba el valle para éste fin, cuya ubicación original que se hallaba en un colgadizo que había en el lado sur de la Colegiata de Santa Cruz.

En 1858, por iniciativa municipal, se estableció otra escuela de educación infantil para niñas con un presupuesto de 1.660 reales anuales, aportados por el ayuntamiento trasladándose en la segunda década del siglo a un local sobre el atrio de la citada iglesia.

Galería fotográfica:

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